La educación especial brinda la posibilidad de que las personas con discapacidad intelectual aprendan no solo conocimientos académicos, sino habilidades que les permitan aumentar sus niveles de autonomía e independencia. Para esto, es importante fortalecer la toma de decisiones, la resolución de problemas, la comunicación, la participación en la comunidad y el autocuidado. Aprender a manejar dinero, identificar sus datos personales, reconocer su entorno, usar el transporte público y establecer relaciones sociales, son algunos de los aspectos que se deben fomentar para favorecer la adquisición de habilidades funcionales.
Para fortalecer estas habilidades, es fundamental promover la participación en actividades cotidianas en contextos reales, como lo son la realización de compras sencillas que les permitan identificar el valor de billetes y monedas, así como productos que se pueden encontrar en los diferentes establecimientos comerciales; el desplazamiento en el entorno inmediato, permitiendo que se adquiera mayor autonomía de manera gradual en diferentes trayectos y el reconocimiento del bus correcto para trasladarse de un punto específico a otro. Dentro de las estrategias didácticas que hacen parte de este proceso en el área de educación especial, se resalta la identificación de los diferentes billetes a partir del color de cada uno y de sus características físicas para facilitar el reconocimiento de estos mientras se logra la comprensión del valor correspondiente. También se realizan simulaciones de tiendas y compras con imágenes de productos, productos falsos o reales a los que se les asigna un precio específico para que ellos realicen la transacción utilizando monedas y billetes didácticos. Para la exploración de su entorno inmediato, el uso de herramientas tecnológicas apoya de manera importante el proceso, puesto que se pueden utilizar aplicaciones como Google Maps para hacer recorridos virtuales que les permitan observar calles, edificios y establecimientos comerciales que les pueden servir como puntos de referencia para ubicarse en el barrio.
Es fundamental contar con el apoyo de familias y acudientes para fortalecer las habilidades funcionales de las personas con discapacidad intelectual desde casa, por lo que se les debe permitir participar en actividades del hogar, tomar decisiones relacionadas a sus gustos personales, realizar actividades de compras y permitir el desplazamiento dentro de su barrio brindando los apoyos necesarios que les permitan adquirir autonomía e independencia.
Finalmente, se hace énfasis en que todas las personas aprenden de manera diferente, por lo que se deben respetar los ritmos de aprendizaje, los intereses personales y las habilidades específicas que hacen de cada persona un ser único y valioso.






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